En cada una de sus magníficas 120 suites el visitante encontrará una cálida decoración en madera, tejidos suaves, y detalles tan exclusivos como una carta de almohadas -para que el huésped elija la que le resulte más confortable; lo último en tecnología de vanguardia y una estupenda terraza, lugar predilecto para deleitarse con unas incomparables vistas a las cumbres nevadas que rodean Soldeu y a la intensa actividad de las pistas.
Una de las mejores formas de comenzar el día es tomar un relajante baño en la enorme bañera de hidromasaje, acompañado del delicado aroma de los artículos de la firma Acqua di Parma y de una caja de deliciosos bombones, detalle del hotel. O quizás el huésped prefiera ponerse el albornoz y visitar el impresionante spa de 5.000 metros cuadrados al que se accede directamente desde el hotel y que propone al visitante un recorrido a lo largo de cinco niveles donde encontrará saunas, circuitos de aguas, hasta 19 cabinas con exclusivos tratamientos desarrollados por las prestigiosas firmas de estética Payot y Valmont, baños de vapor y un soberbio jacuzzi exterior de aguas burbujeantes y vistas directas a la montaña nevada.

