Cercana y remota. Espectacular y por descubrir. La costa vicentina, en el extremo sureste de Portugal, conforma uno de los litorales costeros mejor conservados de Europa y también más desconocidos. En esta época del año reserva al visitante placeres difíciles de encontrar juntos en un mismo y extraordinario destino: playas salvajes y casi desiertas, días soleados con suaves temperaturas diurnas y bosques pintados con todos los matices del otoño que terminan en sobrecogedores acantilados.
El hotel Memmo Baleeira, situado en Sagres, la histórica villa de este espectacular entorno, nos propone un “country break” especial, una escapada a esta naturaleza profunda y pura para desconectar por unos días del ritmo de vida urbanita y del estrés de la sociedad hiper conectada.
“El otoño aquí es espectacular. El viento amaina y la calidad de la luz es extraordinaria. El campo despliega sus mejores tonos dorados y rojizos y nuestras huellas es probable que sean las únicas que encontremos sobre la arena de estas impresionantes playas”, describe Rodrigo Machaz enamorado de estas tierras y artífice del Hotel Memmo Baleeira, enclavado en el propio Parque Natural de la Costa Vicentina.
El hotel Memmo Baleeira, situado en Sagres, la histórica villa de este espectacular entorno, nos propone un “country break” especial, una escapada a esta naturaleza profunda y pura para desconectar por unos días del ritmo de vida urbanita y del estrés de la sociedad hiper conectada.
“El otoño aquí es espectacular. El viento amaina y la calidad de la luz es extraordinaria. El campo despliega sus mejores tonos dorados y rojizos y nuestras huellas es probable que sean las únicas que encontremos sobre la arena de estas impresionantes playas”, describe Rodrigo Machaz enamorado de estas tierras y artífice del Hotel Memmo Baleeira, enclavado en el propio Parque Natural de la Costa Vicentina.
Pasada la más bulliciosa temporada veraniega, las propuestas del hotel invitan a disfrutar de ese sabor local y auténtico que no es posible encontrar en otras zonas del Algarve y que se perfila como la gran tendencia viajera de los próximos años. Lo local gana terreno. Sagres conserva toda su esencia y el Hotel Memmo Baleeira propone saborear las costumbres locales de la temporada, como disfrutar de la “jeropiga”, una bebida tradicional elaborada con el mosto de la uva, o adentrarse por los senderos históricos de la zona, bien a pie o en las bicicletas que el hotel pone a disposición de sus clientes.

